36.- Hoy ¿la juventud, qué?

Me he encontrado hoy un texto que me ha impactado sobre nuestra juventud. Parece claro que tenemos una juventud que se moviliza poco o nada. Y eso que las medidas que se van aplicando les afectan directamente, en su futuro pero también en su ahora. Y además, si comparamos, frente a las movilizaciones estudiantiles en Wisconsin, Francia o Portugal, o en movimientos más amplios en Islandia, Grecia… en nuestro país parece primar la apatía, la comodidad, la conciencia del “no puedo hacer nada”. Recojo el (casi) literal del texto:

“Ha vencido la indiferencia. (…) La actual indiferencia de la juventud hacia el futuro político de las instituciones es tan enorme, tan avasalladora, que no deja resquicio posible de cierta importancia –como no sea para ellos mismos- ni a la clandestinidad ni al radicalismo. Como habrás visto, los jóvenes saben mucho más de fútbol que de formas de gobierno, de [música] que de derechos humanos. Fomentando esta manera de pensar hemos conseguido una juventud sana y bulliciosa que no piensa cosas mayores y que no quiere jugar antes de tiempo a cosas de hombres. (…) El indiferentismo político de la juventud no es solamente un hecho sino que es un movimiento creciente.

O, para ser más exacto, una creciente falta de movimiento.

– Así no dan la lata ni ponen chinitas en los rodajes de nuestra complicada política de desarrollo (…) y no sienten la cosa pública. ¿Qué digo sienten? No les importa. No es que les sea ajeno el problema, pero piensan que tendrán tiempo de ocuparse de eso cuando sean ‘mayores’. Será una madurez nacida del cero político. Ahora bien, lo saben los niños: cualquier cantidad multiplicada por cero… Evidentemente los que lleguen a tener acceso a la gestión política, el día de mañana, lo harán desde criterios de madurez -es decir; desde la valoración del dinero, o del poder, o de la técnica- pero no habrán sabido nunca lo que haya podido ser el idealismo, el radicalismo –no digamos la revolución- en una vida.

– Y acabarán viendo la televisión.

– La ven.

– Quiero decir que les gustará.

Las gentes que hoy nos gobiernan han sabido lo que fue la lucha, la guerra, los sindicatos de verdad. Hoy ¿la juventud, qué?” 

Por cierto, el texto es de La gallina ciega, de Max Aub, publicado en 1971, donde recoge las impresiones que tuvo en 1969, cuando se le permitió entrar en España desde el exilio por un periodo de dos meses. Qué poco hemos avanzado en algunas cosas en este país. O quizá todavía pesan más las herencias de los años de dictadura que los de democracia, o quizá es que entendemos (y es los que en definitiva trasladamos a nuestr@s jóvenes), que la democracia no es más que otra forma de dictadura, encubierta en ropajes del lenguaje, aunque a veces de idea de ser poco más que “el traje nuevo del emperador”.

 (Max Aub, La gallina ciega (Diario español), p. 71 , Madrid, Público/Voces críticas, 2010).

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