56.- Carta abierta a nuestra casta política: impensando la democracia (la nuestra y la suya)

“Por suicidio o por fusilamento, la muerte del actual sistema político (…) es condición necesaria, aunque no suficiente, del tránsito a la democracia en nuestro país. (…) Nacerá una relación política nueva. Una nueva política cuya base no sea la confrontación entre organizaciones políticas entre sí, sino la confrontación de sus propuestas políticas con las distintas clases sociales, pues del apoyo REAL de esta nueva relación política (…) deberán convencer a la mayoría de la Nación…” (2ª Declaración de la Selva Lacandona)

A la enorme mayoría de las señoras y señores miembros de la casta política. Con cariño. Sin más, y a fin de no dar muchas vueltas, vayamos al grano:

1.-  Democracia significa “mandar obedeciendo”
Claro que ustedes podrían decirme que ya lo hacen, que mandan (sobre el pueblo) obedeciendo (a los mercados). Pero eso es una mala lectura del artículo 2 de nuestra constitución que reza (el peso de la Iglesia católica manda) que “la soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado”.
Esto es, ustedes emanan de mí, no de entelequias. Oíganme a mí, pues.

2.- Claro que también podrían decirme cómo ser verdaderos demócratas defendiendo una constitución antidemocrática: sí, nuestra constitución es antidemocrática, ya que excluye un derecho fundamental como el de la autodeterminación de los pueblos, si bien eso no nos afecta para lo que estamos hablando; es antidemocrática porque legitima al heredero de la dictadura, quien con su firma da validez a la constitución que le da validez “democrática” a él: es Juan Carlos I, rey de España, quien en última instancia sanciona la constitución, y sin su firma no tiene validez. Firma preconstitucional, pues, para dar validez a la constitución. Umm…

3.- Claro que también podrían decirme aquello del Estado de derecho y el cumplimiento de las leyes, y esas cosas con las que tantas veces se les llena la boca. Yo, y no es por ser cizañero, les recordaría que, según el artículo 1 de nuestra muy venerable constitución, “España se constituye en un Estado social y democrático de derecho”, por lo que no entiendo que defiendan sólo el (que supuestamente es) de derecho, que es el defendido por “sus” leyes, que a su vez lo defienden, pero no el social. Esto es, su actuación desmantelando el Estado social es anticonstitucional. Ya he escrito algo (breve) en otro lugar, así que les dejo el enlace y así no tengo que extenderme más aquí: https://impensando.wordpress.com/2011/02/11/estado-social/.

4.- Si han leído el enlace anterior hasta el final, convendría quizá que no olvidasen que ese artículo 1 continúa: “… que propugna como valores superiores de su ordenamiento la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”. Si somos serios, quizá debería ser el artículo el que fuese llevado al Tribunal Constitucional, no porque incumpla la constitución, sino porque no queda bien hacer humor en un texto tan serio: ¿justicia? ¿igualdad? ¿pluralismo político? Son ustedes unos cachondos, he de reconocerlo… El Jueves, El Roto, Kalvellido… nunca han llegado a tal grado de ironía… Eso sí, a fin de ser estricto en lo que planteo, y dado que lo de justicia e igualdad es simplemente una patraña, he ido a buscar lo que significa pluralismo. Según la RAE es “1. m. Sistema por el cual se acepta o reconoce la pluralidad de doctrinas o posiciones”. Han estado ustedes muy finos, he de reconocer. Se acepta o reconoce… aunque por ley se les impide acceder al poder o acercarse para influir en él. Qué dominio de la sutileza lingüística. Ante su sapiencia me inclino…

5.- ¿De verdad la democracia es ir a votar cada cuatro años para que luego ustedes hagan lo que les sale de los cojones/ovarios? Pobre democracia, me da a mí. Por cierto: ¿se han planteado alguna vez la legitimidad “real” que ustedes tienen? (con real no me refiero a la firma del rey para que ustedes puedan ostentar y detentar sus cargos) ¿Cómo puede ser que alguien con menos del 15% de los votos reales (de la realidad, no del rey) se diga (y lo que es peor, de verdad se sienta y se lo crea) el depositario de la “soberanía nacional”? Yo suspendía siempre en matemáticas, pero creo que ustedes copiaron mucho, o aprobaron pero sin entender nada. Es simplemente hacer unos números… fáciles incluso para mí.

6.- Y con todo lo dicho y algunas cosas más que me dejo, que no quiero saturar, me despido, no sin antes dejarles unas lecciones de verdadera democracia, aquélla que no es un mero instrumento de regeneración de una casta política indecente, que no es sólo un programa que servirá para pasárselo literalmente por el forro, sino que alude a una práctica social en funcionamiento, un sistema que se hace continuamente, según la voluntad del soberano (yo y el resto del pueblo). Les dejo unas palabras de un verdadero demócrata, por si quieren reflexionar:
“Fue nuestro camino siempre que la voluntad de los más se hiciera común en el corazón de los hombres y mujeres de mando. Era esa voluntad mayoritaria el camino en el que debía andar el paso del que mandaba. Si se apartaba su andar de lo que era razón de la gente, el corazón del que mandaba debía cambiar por otro que obedeciera. Así nació nuestra fuerza en la montaña, el que manda obedece si es verdadero, el que obedece manda por el corazón común de los hombres y mujeres verdaderos. Otra palabra vino de lejos para que este gobierno se nombrara y esa palabra nombró ‘democracia’ este camino nuestro que andaba desde antes que caminaran las palabras. Los que en la noche andan hablaron: Y vemos que este camino de gobierno que nombramos no es ya camino para los más, vemos que son los menos los que ahora mandan sin obedecer, mandan mandando. Y entre nosotros se pasan el poder de mando, sin escuchar a los más, mandan mandando los menos, sin obedecer el mando de los más. Sin razón mandan los menos, la palabra que viene de lejos dice que mandan sin democracia, sin mando del pueblo, y vemos que esta sinrazón de los que mandan mandando es la que conduce el andar de nuestro dolor y la que alimenta la pena de nuestros muertos. Y vemos que los que mandan mandando deben irse lejos para que haya otra vez razón y verdad en nuestro suelo. Y vemos que hay que cambiar y que manden los que mandan obedeciendo, y vemos que esa palabra que viene de lejos para nombrar la razón del gobierno, democracia, es buena para los más y para los menos”. (Declaración “Mandar obedeciendo” del CCRI-CG)

7.- ¡Ah! y suerte en sus elecciones. Yo, por cierto, votaré a… (que el voto es secreto, ¿o es que ni de eso se acuerdan?)

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2 respuestas a 56.- Carta abierta a nuestra casta política: impensando la democracia (la nuestra y la suya)

  1. Pingback: Qué es democracia (la nuestra y la vuestra): carta abierta a nuestra casta política

  2. Xuxo Ponce dijo:

    ANULACIÓN NO ES ABSTENCIÓN, NI UN VOTO PARA NADIE

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