190.- Aznar: lecciones de democracia y liberalismo

Vaya por delante que Aznar simplemente me repugna. No soporto ni verle. Es asqueroso hasta la extenuación, y falso hasta en la sonrisa falsa que gasta.

Pese al barniz democrático, siempre fue falangista. Pese al discurso neoliberal, siempre cobró del Estado, hasta que logró sus cargos en el sector privado gracias a lo concedido a sus amigos durante su presidencia.

Como Esperanza Aguirre, Rajoy, y otros tantos, llevan la boca llena de la palabra democracia, pretendiendo darnos lecciones, pese a provenir de donde provienen. Y además, reniegan del Estado, que tratan de desmantelar… ahora, porque como los anteriores, Aznar también fue funcionario antes de llegar a la política, desde la que se ha labrado su futuro en el sector privado mientras ayudaba a desmantelar lo público.

Veamos un poco quién es Aznar. Dejaremos de lado a su abuelo y a su padre, que tienen unas biografías muy interesantes, aunque el hecho de que “jugaran para el régimen” le situara en un punto de partida inmejorable, para centrarnos en él, que bastante hay. Dejaremos también de lado su presidencia, que no es cuestión de hacer vomitar a nadie. Simplemente he estado rastreando un poco sus orígenes, volviendo a 1969 y 1979, para ver lo que decía. Empecemos pues, y no os lo perdáis.

Aznar, como tantos otros políticos, estudia en el colegio del Pilar. Luego estudia derecho en la Complutense, y allí milita en el Frente de Estudiantes Sindicalistas (FES), “una organización ultraderechista de impronta católica, con presencia en universidades, institutos y escuelas de formación profesional. Desde su aparición en 1963, el FES funcionaba como el sindicato estudiantil del partido único que era instrumental en el entramado ideológico de la dictadura de Franco, la Falange Española de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalistas (FE-JONS). Ahora bien, muchos responsables del FES dirigieron una actitud sumamente crítica hacia el franquismo postrero y su fachada política, el Movimiento Nacional, y reivindicaron el pensamiento original del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera. Aznar era uno de estos jóvenes falangistas identificado con las ideas joseantonianas” (http://www.cidob.org/es/documentacion/biografias_lideres_politicos/europa/espana/jose_maria_aznar_lopez).

O, por qué no, veámoslo con sus propias palabras, de un artículo de la Revista SP de 1969: “Cuando a las manos de un joven como yo -16 años- llega un ejemplar de las «Obras Completas” de José Antonio y, como tal, siente la “imperiosa necesidad de hacer rápidamente algo útil, a este joven se le presentan dos posibles caminos. El primero consiste en llevar una vida cómoda, fácil y sin complicaciones, alistado o “apuntado” en una organización del Movimiento. En el segundo, se trata de tomar una decisión tan compleja como costosa….¿No cree, usted, que teniendo un apellido de gran fuerza política como el que tengo; teniendo familiares como tengo en los mas altos cargos políticos de la Nación, prácticamente; teniendo un historial falangista en mi familia como el que poseo: no cree, usted, repito, que para mí hubiese sido más fácil el irme al Movimiento y estar de convidado, que el estar listo para militar al lado de los “falangistas independientes”?. …Los jóvenes falangistas están cansados de dar y no recibir, están cansados de escuchar promesas y recibir fracasos; están cansados de escuchar “bonitos discursos” que solo sirven para crear más confusionismo del que ya hay, para crear el verdadero rostro de quienes los pronuncian. Ellos cortaron por lo sano e hicieron bien. Ellos están empezando otra vez de cero la obra que José Antonio planeó y España espera… Yo, como joven, y habiéndome llegado un ejemplar de las Obras Completas, ya he tomado mi decisión, que usted ya habrá adivinado“. [http://genoveses.blogspot.com.es/2007/10/aznar-tal-cual-1969-1979-2007.html].

Obviamente todo el mundo tiene pecadillos de juventud, y ésto NO significa, seguro, que Aznar sea falangista, sólo que no sabía muy bien lo que decía… o quizá que viendo el panorama, hubo que irse adaptando a las nuevas realidades, para disfrazarse de demócrata de toda la vida y darnos lecciones.

En 1976  entró en el funcionariado del Ministerio de Hacienda y, trasladado a Logroño, fue entrando en ambientes políticos a través de artículos de la prensa local donde cuestionaba la Constitución aprobada por las Cortes en octubre de 1978 y sancionada en referéndum dos meses después, sobre todo en los aspectos relativos a la organización territorial. Aznar renegaba del Estado de las autonomías que se implantaría, calificándolo de “charlotada intolerable”. Junto a ello, expresaba sus temores ante la posibilidad de que no se pudiera escoger libremente la enseñanza o que se pudiese poner un modelo diferente al de la economía de mercado, junto a otras cosillas “de matiz”.

Ya sé que suena a coña, sobre todo lo de la enseñanza, proviniendo además de un falangista adscrito al franquismo, pero si no lo creéis, podéis ver lo que escribió en 1979 en Nueva Rioja: “Tal como está redactada la Constitución, los españoles no sabemos si nuestra economía va a ser de libre mercado o, por el contrario, va a deslizarse por peligrosas pendientes estatificadoras y socializantes, si vamos a poder escoger libremente la enseñanza que queremos dar a nuestros hijos o nos encaminamos hacia la escuela única, si el derecho a la vida va a ser eficazmente protegido, sí el desarrollo de las autonomías va a realizarse con criterios de unidad y solidaridad o prevalecerán las tendencias gravemente disolventes agazapadas en el término nacionalidades…..En lugar de concebir un plan serio y responsable de organización territorial de España, se ha montado una charlotada intolerable que ofende el buen sentido. Se han fomentado nacionalismos de tres al cuarto en regiones donde jamás había existido la más mínima pretensión autonomista. Se vuelve a hablar de Iberia, de las nacionalidades ibéricas, de la solidaridad entre los pueblos y nacionalidades que integran el Estado Español. ¿Pero qué es esto? Todo suena demasiado triste y demasiado cercano… No olvidemos, entonces, que la ley de la grandeza de España también pasa por su unidad“. [http://genoveses.blogspot.com.es/2007/10/aznar-tal-cual-1969-1979-2007.html].

Luego se afilió al muy democrático partido dirigido por Fraga, Alianza Popular (refundado en Partido Popular en el IX Congreso, de 1989, en lugar de a Falange Española, supongo que haciendo gala a su liberalismo político de toda la vida.

Luego fue presidente del Gobierno, conduciendo al país a… bueno, cada quién que continúe…

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