215.- Sobre (,) políticos y políticas

No sé si me ha traicionado el subconsciente al poner el título, anteponiendo la palabra “sobre” a “políticos y políticas”. En cualquier caso, parece claro que la casta (o clase) política está hoy bastante desprestigiada en nuestro país, como manifiestan las encuestas del CIS, que en octubre de 2012 mostraban que “uno de cada cuatro españoles [el 26’9% para ser exactos] cree que los políticos son el principal problema de nuestro país” [http://www.lasexta.com/noticias/nacional/preocupacion-espanoles-clase-politica-alcanza-cotas-historicas_2012100800122.html].

También parece evidente que esa “clase” política y los partidos políticos han hecho todo los posible para que ésto sea así. La corrupción, la opacidad, la ostentación, el afán de poder, los delitos económicos de todo tipo, la megalomanía… jalonaron nuestro país de impresentables que desde sus cargos políticos gastaban el dinero de todos en cuestiones que poco o nada tenían que ver con el interés general, como es evidente. ¿Hace falta nombrar aeropuertos, obras faraónicas cuyos precios se multiplicaban como los panes y los peces, lujos diversos (bastante horteras en general por cierto), ladrillos y ladrillazos…?

Y sin embargo, cabría hacer varias matizaciones:

1.- Me niego a aceptar, aunque a veces quizá lo haya mostrado así, que tod@s los polític@s sean iguales. Hay gente de gran coherencia, dignidad y ganas de trabajar por el bien común en partidos políticos, y merecen un respeto y no ser metidos en el mismo saco que l@s que tod@s sabemos. Lo recojo en palabras de Daniel Bernabé, porque no sabría decirlo mejor: “(…) porque todos los políticos no son iguales. Porque decir que Montoro y Alberto Garzón son lo mismo es una canallada política; porquedecir que las CUP y CIU son lo mismo es grotesco; porque meter en el mismo saco a Tania Sánchez Melero y Ana Botella es terrorismo intelectual” [http://www.grundmagazine.org/2013/fascismo-de-sitcom/]. Quizá podamos verlo mejor si aplicamos el ejemplo de Alberto Garzón, ya que ha sido nombrado, quien manifiesta que “un cargo público tiene que ser transparente en la gestión del dinero público. Luchamos para lograr un nuevo sistema político en el que ello no sea una elección sino una imposición, pero mientras tanto y con carácter ético es fundamental que aquellos cargos públicos que creemos en ellos contribuyamos a aclarar la totalidad de nuestra actividad“, para a continuación detallar sus ingresos, gastos, patrimonio… [http://www.agarzon.net/transparencia-politica/].
O, dado que también ha sido nombrada, Tania Sánchez Melero, quien respondía a la Consejera de Empleo, Turismo y Cultura de la Comunidad de Madrid, Ana Isabel Mariño, con una coherencia impecable: “la generación nini no son aquellos que no pueden estudiar porque ustedes les han subido las tasas. La verdadera generación nini en este país son ustedes, gobernantes que no tienen ni vergüenza de ver a los jóvenes huir emigrando, ni pudor de llevarse el dinero de este país a Suiza (…) ” [http://www.youtube.com/watch?v=XG–SeI_8C0].

Pues eso, que no son iguales, ni en lo personal, ni como partidos. ¿Alguien duda que no es lo mismo Amaiur o las CUP que PP, PSOE, CiU, PNV…?

2.- En realidad, la “clase” política tiene muy poco poder, y son poco más que lacayos al servicio del verdadero poder. En terminología de Chomsky , simplemente serían la clase especializada, los servidores del poder, cuya tarea es mantener al rebaño desconcertado desunido, para lo cual utilizarán los medios de (in)comunicación/manipulación y demás instrumentos de la propaganda. Dicho de otra forma, la política ha cedido su sitio al poder económico y a los grandes emporios financieros, que son los verdaderos amos de países y del mundo en su totalidad. De nuevo en palabras de Daniel Bernabé: “‘hoy, el poder público viene a ser, pura y simplemente, el consejo de administración que rige los intereses colectivos de la clase burguesa’ decian Marx y Engels en el Manifiesto Comunista escrito en 1848. Como ven, lo que ocurre no es nuevo. Esta es la idea principal. No existe clase política, lo que existe es una mayoría de políticos y una mayoría de partidos que pretenden legitimar un sistema económico injusto y voraz con algún tipo de sistema electoral y parlamentario. Que legislan no de acuerdo a sus intereses (y por supuesto no de acuerdo a los intereses que dicen defender) sino a los intereses de sus jefes: los grandes empresarios y los banqueros, fundamentalmente“. Quién decidirá cuál sería el “nuevo” sistema si fuésemos capaces de hacer caer éste, partiendo de que la crisis no es solo coyuntural, sino sistémica y lo que hay que hacer es acabar con el sistema, no me parece una pregunta menor, y me huele a imposición “troikista”. Al tiempo.

3.- Pero también hay esperanzasPolíticos como Sánchez Gordillo han demostrado que se puede hacer política de otra forma, preocupándose de “la ciudadanía” (por definición aquéll@s que no son “clase” política) y dando valor a lo social por encima de lo económico, poniendo en jaque todos los presupuestos del pensamiento único dominante, aceptado por la práctica totalidad de los partidos presentes en los distintos niveles legislativos y ejecutivos de nuestro país.
Estas formas de hacer política, que suponen que el alquiler valga 15 euros, que no haya paro, que no haya diferencias salariales… rompen la “esencia” de la supuesta necesariedad y correlativa inmutabilidad del sistema capitalista, imprescindible por naturaleza según sus teóricos, como Alain Minc, quien decía que “el capitalismo no puede derrumbarse; es el estado natural de la sociedad. La democracia no es el estado natural de la sociedad. El mercado, sí“. Ahí está, la economía rigiendo la política y la sociedad, partiendo de que es el “estado natural”, y cuyo centro es el mercado, rodeado de sus conceptos adyacentes de competencia y competitividad, el librecambio ilimitado, la mundialización/globalización, la división internacional del trabajo (que conduce a la explotación), la desreglamentación, la privatización, la liberalización, la flexibilización, la crítica al Estado… excepto como regulador y árbitro en la pugna que siempre (los políticos solo obedecen) favorecen a los intereses del capital en perjuicio de los del trabajo. Y eso por no hablar del coste ecológico…
O a otra escala, quizá sería también interesante ver otros modelos alternativos que han surgido en otras latitudes, fundamentalmente en Latinoamérica. La Venezuela de Chávez, el Ecuador de Correa, la Bolivia de Evo… y el ejemplo de políticos como Pepe Múgica en Uruguay… nos llevan (con todas las críticas que puedan hacerse a estos regímenes) a poder repensar que puede haber políticos que planteen acciones desde otra lógica que la mayoría de los que dirigen esas elites partidistas que ponen rostro al conjunto de los políticos, aun cuando son una minoría insignificante en cuanto al número, que no en cuanto al poder real que tienen. Una oligarquía que domina las estructuras internas… al tiempo que obedece al verdadero poder. En fin…

4.- Quedan otras opciones. Dejemos que nos las explique el subcomandante Marcos, en el texto Ellos y Nosotros (VI).- Las miradas: “Ustedes nos dicen que somos iguales, que estamos en lo mismo, que es la misma lucha, el mismo enemigo…  Mmh… no, no dicen “enemigo“, dicen “adversario“.  De acuerdo, eso también depende de la ocurrencia en turno.
Ustedes nos dicen que hay que unirnos tod@s porque no hay otro camino: o las elecciones o las armas.  Y ustedes, que en ese argumento falaz sostienen su proyecto de invalidar todo lo que no se supedite al reiterado espectáculo de la política de arriba, nos emplazan: muéranse o ríndanse.  Y hasta nos ofrecen la coartada, porque, argumentan, como se trata de tomar el Poder, sólo hay esos dos caminos.
¡Ah!, y nosotros tan desobedientes: ni nos morimos, ni nos rendimos.  Y, como quedó demostrado el día del fin del mundo: ni lucha electoral ni lucha armada.
¿Y si no se trata de tomar el Poder?  Mejor aún: ¿y si el Poder ya no reside en ese Estado Nación, ese Estado Zombi poblado de una clase política parásita que practica la rapiña sobre los restos de las naciones?
¿Y si los electores que tanto los obsesionan a ustedes (por eso su embeleso con las multitudes), no hacen sino votar por alguien que otros ya eligieron, como vuelta tras vuelta les demuestran Ellos mientras se divierten con cada nuevo truco que hacen?
Sí, claro, ustedes se esconden detrás de sus prejuicios: ¿los que no votan? ‘es por apatía, por desinterés, por falta de educación, le hacen el juego a la derecha’… su aliada de ustedes en tantas geografías, en no pocos calendarios.  ¿Votan pero no por ustedes? ‘es por ser de derechas, por ignorantes, por vendidos, por traidores, por muertos de hambre, ¡por zombis!’”.

Pues eso, que es posible que quizá no haya que intentar tomar el poder, sino tomar otros caminos para que el poder cambie, porque hay gente que puede hacerlo cambiar… A por ello

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Acerca de Estación claridad: vengo llegando

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Una respuesta a 215.- Sobre (,) políticos y políticas

  1. hispamex dijo:

    Enhorabuena Estación, tan lúcida como siempre. Comparto uno de esos, otros posibles caminos, para que el poder cambie: #RedCiudadana, http://partidox.org/ lo conoces?

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