217.- papá, ¿tú pegas a la gente que lucha por los derechos de tod@s?

Esta mañana pensaba, al hilo de tantas cosas, en el papel de las fuerzas represoras (perdón, de seguridad) del Estado en las revoluciones. Mirando a la historia es fácil ver que la mayoría de los miembros de las distintas policías casi siempre “se dieron la vuelta” para mirar hacia el otro lado y ponerse al lado de aquellos a los que habían reprimido cuando las cosas ya eran inevitables.

Estos días aparecían por las redes sociales algunos de esos post que tienen un cierto tono de amenaza que no será cumplida nunca, pero que dejan en el fondo preguntas que pueden ser muy interesantes, como la de qué habría que hacer con los antidisturbios y resto de fuerzas represoras del Estado cuando este sistema caiga y la ciudadanía sea capaz de generar un sistema ejemplar donde todas las miserias de las clases dirigentes actuales queden borradas del mapa del poder.

Sin embargo, me he acordado de un cuento de Benedetti, titulado Escuchar a Mozart (1) y me he empezado a interesar más por el policía antidisturbios individual que por la “acción colectiva” que realizan. En ese cuento el torturador argentino era interpelado por su hijo de ocho años: “pá, ¿vos torturás?”. Entre las respuestas entrecortadas aparecía el “¿se puede saber cuál de tus compañeritos te mete esas porquerías en la cabeza?”, frente al que Jorgito respondía: “¿Para qué querés saberlo? ¿Para hacer que lo torturen?”.

Ya escribí una carta dirigida a cualquier “estimado señor antidisturbios” (2) , pero quizá, al hilo del cuento, se pueda ir un poco más allá. ¿Qué le cuentas, señor antidisturbios que entras en Atocha repartiendo, que destrozas la cabeza a un fotógrafo, que tiras a una anciana de más de 80 años al suelo, o que pateas la cabeza de un estudiante (3)… a tu hijo cuando te pregunta qué has hecho hoy en el trabajo? ¿Y el día que, como el Jorgito del cuento te pregunta: “papá, tu pegas a los que salen a la calle a luchar por los derechos de todos”? Supongo que responderás: “he cumplido con mi deber acatando las órdenes, he ayudado a mantener el orden y a que las cosas sean como dios manda”, o algo parecido, y no harás alusión al resto de cuestiones. Y sufrirás, como el capitán Montes, para tragar el whisky y para escuchar a Mozart, porque no podrás explicar por qué lo haces realmente. Y además, debes pararle: ¿cómo le dices “tienes que entender, vale ya” cuando se va poniendo pesado y sigue con las preguntas incómodas? ¿con los mismos métodos que en la calle? ¿Cómo le explicas que deje de preguntar ciertas cosas? ¿reventándole la boca a hostias con la porra para decirle que se calle?

Porque supongo que Jorgitos hay en todas partes, y también mujeres que deben cuestionar lo que hacen sus maridos hacen, aunque al principio los vieron como los paladines del orden y la seguridad. ¿Cómo contarle a tu mujer que te enfrentas a palos a aquellos que en realidad están defendiendo tus derechos? ¿Cómo no golpearla cuanto te dice que el futuro de tu hijo será mucho más negro porque tú estás atacando a los que defienden que en ese futuro tu hijo tenga unos derechos básicos, una escuela pública decente, una sanidad garantizada… una policía democrática que proteja a los ciudadanos, y no que los agreda?

Porque tu Jorgito, señor antidisturbios, también va a sufrir ese futuro al que nos abocan, al que nos abocas.

¿Serás capaz de mirarle a los ojos y decirle: luché por un futuro peor para ti porque “hijito, tenés que comprender que estamos luchando con gente muy pero muy peligrosa que quiere matar a tu papá, a tu mamá, y a muchas otras personas que vos querés”.

Díselo. En unos años, cuando sea un miserable más, quizá lo entienda…

NOTAS

(1) http://javiersoriaj.wordpress.com/2013/02/21/escuchar-a-mozart-mario-benedetti/

(2) https://impensando.wordpress.com/2012/09/26/197-estimado-senor-antidisturbios/

(3) [https://impensando.wordpress.com/2012/02/18/164-estrellas-del-futbol/]

Anuncios

Acerca de Estación claridad: vengo llegando

Abajo y a la izquierda
Esta entrada fue publicada en impensamientos y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a 217.- papá, ¿tú pegas a la gente que lucha por los derechos de tod@s?

  1. Hay mucho madero que es soltero y/o que no tiene a nadie ante quien responder a esas preguntas y/o que ni siquiera se las plantea. Por otra parte, aquellos que sí tienen familia y/o conocid@s ni siquiera se plantean ese tipo de cuestiones, no se dan por aludidos, ni tan siquiera piensan en por qué lo hacen, si por órdenes, si porque es su trabajo y, por tanto, han de cumplir con sus obligaciones, etc, es igual, es algo automático, tienen que pegar y pegan, tienen que masacrar y masacran, tienen que cumplir y cumplen.
    A algunos muchos le gusta, son sádicos que disfrutan pegando, que disfrutan del dolor y del sufrimiento que provocan ante sus ojos, ellos y sus compañeros. Antiguamente, cuando vestían de gris, se decía que eran brutos recién sacados del campo, destripaterrones, desertores del arado, que muchos provenían de Fachadolid, gente que andaba por la vida con el estómago caliente y agradecido, en definitiva, gente sin conciencia.
    Hoy, pasado el tiempo, de una dictadura a una pseudodemocracia, sucede lo mismo, siempre se encuentra a tipos que quieran partir cabezas, que además les guste, que no se paren a pensar en lo que hacen, se les paga por acatar no por pensar, si no, habrían ido a la universidad y se dedicarían a otras cosas, son gente que no han estudiado mucho y, por tanto, tienen muy pocas salidas laborales, les es fácil adquirir un cierto tono de forma física, que con el paso del tiempo perderán, acudir a una academia y memorizar unos temas para opositar, para más tarde entrar en la academia de la policía y salir echos unos maderos, además, en esas unidades de intervención cobran más.
    No hay más que visionar esos vídeos de la intervención policial en la estación de Atocha, donde unos seguratas, maderos frustrados, sin autorización ni legitimidad alguna para intervenir ni pegar a nadie se ponen al lado de los maderos, codo con codo, a repartir a diestro y siniestro, les encanta, nunca se sabe cuándo van a tener otra oportunidad como esa en la que dar rienda suelta a sus más bajos instintos, sus frustraciones, en la que puedan partir cráneos junto a policías, compadreando, sin que, supuestamente, se les exijan responsabilidades, esto nos da una idea de hasta dónde puede llegar el ser humano si le vistes de uniforme y le proporcionas una porra, grilletes y un arma.
    La Historia está ahí, desde los camisas pardas, encargados de los progroms judíos de la Alemania de Hitler, pasando por la Gestapo y las SS, hasta llegar a l@s soldad@s israeltas en Gaza, encontramos múltiples ejemplos de policías-soldados que como nuestros grises, luego marrones, azules ahora, nunca responderán nada, ni la verdad ni la mentira al llegar a casa.

  2. Señor Rajoy dijo:

    Que pensáis que eso lo hacen porque quieren? Dicen vamos a pegarle a este o a este otro.Ninguno de ellos lo hace por gusto,lo hacen porque les mandan,y si no quieres que te pase nada protesta pero sin liarla,que hay muchas formas de manifestarse sin que tenga que intervenir la policía.
    Si no sabéis no habléis por hablar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s